lunes, 28 de abril de 2014

Reflexiones sobre el Tema 4. MEDIOS Y RECURSOS TECNOLÓGICOS EN LA INTERVENCIÓN SOCIOEDUCATIVA. LOS ESTILOS DE APRENDIZAJE.



PUNTOS FUERTES.

1. Conocer los estilos de aprendizajes de los estudiantes puede ser de gran ayuda a la hora de mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje. El sistema educativo debe tener en cuenta las diferencias  de cada alumno en cuanto a sus aptitudes, necesidades, intereses y forma de aprender.  Es  necesario que el educador tenga presente estas características, para lo que es conveniente que conozca el estilo de aprendizaje predominante en el grupo de alumnos y el suyo propio, ya que el estilo del profesor condiciona su manera de enseñar; además, cuando la enseñanza es impartida adaptándose a los estilos de aprendizaje de los alumnos, aumenta el rendimiento de éstos, su actitud hacia la escuela y hacia los enseñantes y puede evitar problemas de disciplina. 

2. Los estilos de aprendizaje no son estáticos, sino que han ido variando a lo largo del desarrollo del individuo, dichos estilos pueden ser distintos en situaciones distintas.  El hecho de que la forma de aprender pueda cambiar implica que puede mejorarse usando las estrategias adecuadas. 

3. Conocer los estilos de aprendizaje ayuda a mejorar la educación en distintos ámbitos: en la Educación a Distancia el educador  podrá determinar con más seguridad las necesidades y características de sus alumnos y podrá darles orientación sobre las técnicas de estudio más adecuadas para que alcancen con mayor garantía de éxito sus objetivos;  ayudará a escoger métodos, materiales y forma de evaluación. En la Universidad ayudará a mejorar el trabajo de los profesores y permitirá la orientación a los estudiantes para que escojan carrera universitaria o para elegir una profesión. En el ámbito laboral  permitirá la mejora en el trabajo, mediante planes de Formación colectivos en los que se contemplen dichos estilos. También es útil saber cuáles son los estilos de aprendizaje de los educandos para el aprendizaje virtual.

PUNTOS DÉBILES. 

1. En la realidad no se suelen tener en cuenta las diferencias interindividuales y no se suele proceder al diagnóstico de las distintas formas de aprender de los estudiantes para saber qué Estilos de Aprendizaje se dan en un grupo de alumnos y así enseñar de acuerdo a éstos. Además, el mismo estudiante no suele aprender de la misma forma siempre, sino que para determinadas tareas o en distintas circunstancias tendrá un estilo de aprendizaje u otro, lo que puede dificultar la tarea del educador ya que no siempre puede saber cuándo en el grupo predomina un estilo u otro. Este hecho se puede remediar variando las estrategias educativas, pero esto no tiene tan fácil aplicación en la práctica.

2. A consecuencia de las ideas imperantes en el sistema educativo y en los propios profesores, los estudiantes se han visto  obligados a procesar la información siempre de la misma forma, debido a que los docentes han usado  de forma sistemática los mismos métodos de enseñanza y de evaluación. Esto  ha influido en  los estilos de aprendizaje de los alumnos, haciendo que predomine el estilo Reflexivo, lo que puede dificultar la aplicación de nuevas estrategias  educativas, ya que  los discentes se han “acostumbrado” a aprender de una manera determinada y es posible que se genere cierto rechazo hacia las innovaciones. 

3. Aprender de manera virtual exige al estudiante poseer distintas competencias como, por ejemplo, saber seleccionar los sitios web, ya que no todas son igualmente fiables, o saber seleccionar la información, porque no toda es válida; es decir, es necesario tener capacidad de crítica para filtrar la información y ser capaz de analizarla, antes de aceptarla. También exige utilizar Internet como medio de trabajo, de comunicación y relación con otras personas y saber trabajar en grupo con éstas. Es necesario el paso de una mentalidad de “inmigrante digital” a “nativo digital” para ser capaz de aprovechar todos los recursos y posibilidades que ofrece internet y las nuevas tecnologías en cuanto al aprendizaje se refiere. Este cambio mentalidad no siempre es fácil de conseguir en algunas personas.

sábado, 26 de abril de 2014

Reflexiones sobre el Tema 1. TECNOCIMIENTO: CONOCIMIENTO Y TECNOLOGÍA.



PUNTOS FUERTES.

Las ideas que encontramos en este tema son muy importantes a la hora de enseñar y el educador social debe tenerlas en cuenta:

  1.  En la actualidad no se puede seguir usando la misma forma de enseñar que se ha estado  utilizando hasta ahora, ya que se han producido grandes cambios en la sociedad que demandan el empleo de nuevos métodos educativos. Es necesario tener en cuenta tres premisas: 
  • Es conveniente emplear el aprendizaje complementario, es decir, aplicar distintos métodos de aprendizaje dependiendo de las circunstancias, para conseguir un mejor conocimiento.
  • La educación debe adaptarse y tener en cuenta el contexto. 
  • Es conveniente el uso de las  TIC para conseguir mejorar el aprendizaje. 
2. La generalización en el uso de los avances tecnológicos, sobre todo internet,  los movimientos migratorios  y la globalización han conseguido la comunicación y convivencia entre muy diferentes personas, países y culturas, lo que ha llevado a una nueva cultura. La interculturalidad favorece el conocimiento y aceptación de otras personas de diferentes culturas, etnias y  religiones, así como de otras formas de pensar.  El educador social debe conocer y fomentar esta interculturalidad.

3. El aprendizaje colaborativo es muy motivador para el estudiante, permite un mejor aprendizaje  y conocimientos más efectivos, aumenta el rendimiento, fomenta la socialización, la cooperación, favorece el desarrollo intelectual y afectivo del alumno, el respeto por las ideas de los demás y la comunicación, consiguiéndose una mayor integración. El uso de la telemática permite un aprendizaje colaborativo más eficaz, ya que facilita el acceso a una mayor cantidad de información y la comunicación entre más personas.


PUNTOS DÉBILES. 

Las ideas anteriores encuentran las siguientes dificultades a la hora de su aplicación práctica:


1. Para conseguir un cambio en los métodos educativos es necesario que los educadores cambien también su mentalidad y estén abiertos a la innovación, al empleo de nuevas técnicas y métodos, y no se aferren al método tradicional de enseñanza-aprendizaje. Asimismo, para poder usar adecuadamente las nuevas tecnologías como forma de  mejorar la educación  es preciso  contar con una infraestructura adecuada en los centros educativos, requisito  que  no siempre se cumple y que necesita de una inversión adecuada, cosa que tampoco es tan fácil de conseguir. También  se requiere que el educador tenga la formación adecuada en nuevas tecnologías y cultura digital, lo que exige una actualización continua de dicha formación, el “aprender durante toda la vida”, que conlleva un tiempo y un esfuerzo por parte de los educadores y que no todos las personas están dispuestas a invertir. 

2. La coexistencia de culturas en una misma sociedad y la intercomunicación entre ellas no siempre conduce al respeto y la aceptación, sino que también se dan fenómenos de rechazo, intolerancia y marginación. Por otra parte, las nuevas tecnologías aunque a veces unen a los ciudadanos del mundo, otras veces también separan, ya que no todo el mundo tiene acceso a éstas y se produce la llamada “brecha digital”, que profundiza las diferencias entre los sectores más favorecidos y los menos favorecidos.

3. No todos los estudiantes tienen las mismas capacidades y actitudes favorables al aprendizaje colaborativo, por lo que también se pueden encontrar dificultades a la hora de implementar este tipo de aprendizaje.  Existen diferentes formas de aprender  y hay algunos sujetos que prefieren el aprendizaje individual; asimismo, son necesarias ciertas habilidades sociales y de resolución de conflictos que no todas las personas poseen en el mismo grado.
No todos los educadores están igualmente capacitados para dirigir un aprendizaje colaborativo eficaz.
El  aprendizaje colaborativo por medio de las nuevas tecnologías requiere un conocimiento de las mismas (por parte tanto del educador como de los estudiantes), que, a veces, no se posee.