PUNTOS FUERTES.
1. Conocer los estilos de aprendizajes de los estudiantes puede ser de gran ayuda a la hora de mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje. El sistema educativo debe tener en cuenta las diferencias de cada alumno en cuanto a sus aptitudes, necesidades, intereses y forma de aprender. Es necesario que el educador tenga presente estas características, para lo que es conveniente que conozca el estilo de aprendizaje predominante en el grupo de alumnos y el suyo propio, ya que el estilo del profesor condiciona su manera de enseñar; además, cuando la enseñanza es impartida adaptándose a los estilos de aprendizaje de los alumnos, aumenta el rendimiento de éstos, su actitud hacia la escuela y hacia los enseñantes y puede evitar problemas de disciplina.
2. Los estilos de aprendizaje no son estáticos, sino que han ido variando a lo largo del desarrollo del individuo, dichos estilos pueden ser distintos en situaciones distintas. El hecho de que la forma de aprender pueda cambiar implica que puede mejorarse usando las estrategias adecuadas.
3. Conocer los estilos de aprendizaje ayuda a mejorar la educación en distintos ámbitos: en la Educación a Distancia el educador podrá determinar con más seguridad las necesidades y características de sus alumnos y podrá darles orientación sobre las técnicas de estudio más adecuadas para que alcancen con mayor garantía de éxito sus objetivos; ayudará a escoger métodos, materiales y forma de evaluación. En la Universidad ayudará a mejorar el trabajo de los profesores y permitirá la orientación a los estudiantes para que escojan carrera universitaria o para elegir una profesión. En el ámbito laboral permitirá la mejora en el trabajo, mediante planes de Formación colectivos en los que se contemplen dichos estilos. También es útil saber cuáles son los estilos de aprendizaje de los educandos para el aprendizaje virtual.
PUNTOS DÉBILES.
1. En la realidad no se suelen tener en cuenta las diferencias interindividuales y no se suele proceder al diagnóstico de las distintas formas de aprender de los estudiantes para saber qué Estilos de Aprendizaje se dan en un grupo de alumnos y así enseñar de acuerdo a éstos. Además, el mismo estudiante no suele aprender de la misma forma siempre, sino que para determinadas tareas o en distintas circunstancias tendrá un estilo de aprendizaje u otro, lo que puede dificultar la tarea del educador ya que no siempre puede saber cuándo en el grupo predomina un estilo u otro. Este hecho se puede remediar variando las estrategias educativas, pero esto no tiene tan fácil aplicación en la práctica.
2. A consecuencia de las ideas imperantes en el sistema educativo y en los propios profesores, los estudiantes se han visto obligados a procesar la información siempre de la misma forma, debido a que los docentes han usado de forma sistemática los mismos métodos de enseñanza y de evaluación. Esto ha influido en los estilos de aprendizaje de los alumnos, haciendo que predomine el estilo Reflexivo, lo que puede dificultar la aplicación de nuevas estrategias educativas, ya que los discentes se han “acostumbrado” a aprender de una manera determinada y es posible que se genere cierto rechazo hacia las innovaciones.
3. Aprender de manera virtual exige al estudiante poseer distintas competencias como, por ejemplo, saber seleccionar los sitios web, ya que no todas son igualmente fiables, o saber seleccionar la información, porque no toda es válida; es decir, es necesario tener capacidad de crítica para filtrar la información y ser capaz de analizarla, antes de aceptarla. También exige utilizar Internet como medio de trabajo, de comunicación y relación con otras personas y saber trabajar en grupo con éstas. Es necesario el paso de una mentalidad de “inmigrante digital” a “nativo digital” para ser capaz de aprovechar todos los recursos y posibilidades que ofrece internet y las nuevas tecnologías en cuanto al aprendizaje se refiere. Este cambio mentalidad no siempre es fácil de conseguir en algunas personas.
1. Conocer los estilos de aprendizajes de los estudiantes puede ser de gran ayuda a la hora de mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje. El sistema educativo debe tener en cuenta las diferencias de cada alumno en cuanto a sus aptitudes, necesidades, intereses y forma de aprender. Es necesario que el educador tenga presente estas características, para lo que es conveniente que conozca el estilo de aprendizaje predominante en el grupo de alumnos y el suyo propio, ya que el estilo del profesor condiciona su manera de enseñar; además, cuando la enseñanza es impartida adaptándose a los estilos de aprendizaje de los alumnos, aumenta el rendimiento de éstos, su actitud hacia la escuela y hacia los enseñantes y puede evitar problemas de disciplina.
2. Los estilos de aprendizaje no son estáticos, sino que han ido variando a lo largo del desarrollo del individuo, dichos estilos pueden ser distintos en situaciones distintas. El hecho de que la forma de aprender pueda cambiar implica que puede mejorarse usando las estrategias adecuadas.
3. Conocer los estilos de aprendizaje ayuda a mejorar la educación en distintos ámbitos: en la Educación a Distancia el educador podrá determinar con más seguridad las necesidades y características de sus alumnos y podrá darles orientación sobre las técnicas de estudio más adecuadas para que alcancen con mayor garantía de éxito sus objetivos; ayudará a escoger métodos, materiales y forma de evaluación. En la Universidad ayudará a mejorar el trabajo de los profesores y permitirá la orientación a los estudiantes para que escojan carrera universitaria o para elegir una profesión. En el ámbito laboral permitirá la mejora en el trabajo, mediante planes de Formación colectivos en los que se contemplen dichos estilos. También es útil saber cuáles son los estilos de aprendizaje de los educandos para el aprendizaje virtual.
PUNTOS DÉBILES.
1. En la realidad no se suelen tener en cuenta las diferencias interindividuales y no se suele proceder al diagnóstico de las distintas formas de aprender de los estudiantes para saber qué Estilos de Aprendizaje se dan en un grupo de alumnos y así enseñar de acuerdo a éstos. Además, el mismo estudiante no suele aprender de la misma forma siempre, sino que para determinadas tareas o en distintas circunstancias tendrá un estilo de aprendizaje u otro, lo que puede dificultar la tarea del educador ya que no siempre puede saber cuándo en el grupo predomina un estilo u otro. Este hecho se puede remediar variando las estrategias educativas, pero esto no tiene tan fácil aplicación en la práctica.
2. A consecuencia de las ideas imperantes en el sistema educativo y en los propios profesores, los estudiantes se han visto obligados a procesar la información siempre de la misma forma, debido a que los docentes han usado de forma sistemática los mismos métodos de enseñanza y de evaluación. Esto ha influido en los estilos de aprendizaje de los alumnos, haciendo que predomine el estilo Reflexivo, lo que puede dificultar la aplicación de nuevas estrategias educativas, ya que los discentes se han “acostumbrado” a aprender de una manera determinada y es posible que se genere cierto rechazo hacia las innovaciones.
3. Aprender de manera virtual exige al estudiante poseer distintas competencias como, por ejemplo, saber seleccionar los sitios web, ya que no todas son igualmente fiables, o saber seleccionar la información, porque no toda es válida; es decir, es necesario tener capacidad de crítica para filtrar la información y ser capaz de analizarla, antes de aceptarla. También exige utilizar Internet como medio de trabajo, de comunicación y relación con otras personas y saber trabajar en grupo con éstas. Es necesario el paso de una mentalidad de “inmigrante digital” a “nativo digital” para ser capaz de aprovechar todos los recursos y posibilidades que ofrece internet y las nuevas tecnologías en cuanto al aprendizaje se refiere. Este cambio mentalidad no siempre es fácil de conseguir en algunas personas.